Me despierto pronto. Ha sido una mala noche, han llamado del teléfono de guardia y me ha tocado trasnochar, y no se duerme igual, así que estoy muerto.
Me ducho y me tomo el café lo maás rápido que puedo y cojo el coche. No sé exáctamente donde me toca ir a trabajar ni si puedo aparcar por allí, así que he optado por la sana decisión de aparcar en un sitio que sé que puedo, y luego ir andando.
Cojo el coche y miro el móvil en lo que el motor se calienta.
- Buenos días, principito. Qué tal has pasado la noche?
- Buenos días, princesa. bien, y tu?- contesto a regañadientes-
- Buenos días, princesa. bien, y tu?- contesto a regañadientes-
Leer eso de principito en la pantalla del móvil me produce el equivalente a oir un tenedor rechinando en una pizarra. Creo que la situación con esta chica se me está yendo de las manos, y tengo la sospecha de que en breve voy a tener que partirla el corazón. Pero de momento no es demasiado insoportable, y lo puedo aguantar aunque ella ya ha hecho algunas insinuaciones de que quiere algo más serio. Pego una última calada mientras un escalofrío recorre mi espalda y arranco el motor de mi coche.
Mientras conduzco, suena en el equipo de música del coche "Deceptacon" de "les tigres", y olvido instantaneamente el mal sabor de boca que tengo después de mentir a Cuarenta y lo bajo que me hace sentir. Recuerdo las Navidades en Estados unidos con Ella, las noches paseando a la luz de la luna, perdidamente enamorado, la sensación que me producía Ella, de querer volvernos viejos juntos, de felicidad absoluta, de mirar a aquellos ojos oscuros y ese pelo negro como el azabache y sentir que no necesito más en mi vida, que soy realmente feliz.
"Es pronto aún" me digo, mientras repaso mi Plan por quintuagésima vez.
Mi Plan: aprobar la oposición, cogerme un avión y plantarme en su casa con un anillo, y pedirle que se venga a España y que prosigamos con esa vida juntos que siempre he ansiado con todo mi corazón:
Si ya está con alguien, mala suerte, amigo. Más se perdió en Cuba y volvimos cantando.
Si dice que sí... No me atrevo ni a pensarlo, no quiero hacerme ilusiones.
Si dice que sí... No me atrevo ni a pensarlo, no quiero hacerme ilusiones.
¿Cuando empezó a rondarme la cabeza este plan?
Creo que fue cuando volví a hacer noches. Hace ya un año y medio o así. Estaba con Noe, y todo parecía decir que iba a durar para siempre. No me producía ese vuelco al coraazón cada vez que la miraba a los ojos, como me pasaba con Ella, pero era muy cómodo. Me permitía, por la noche y cuando la oscuridad hace pensar en ideas descabelladas, imaginarme que Noe me dejaba y yo aprobaba la oposición y me iba a Otrora los mares a buscarla.
Intenté hablar con Ella un par de veces, pero parecía inútil. Había desaparecido desde aquél horrible día en que lo dejamos, y apenas contestaba a mis mensajes. Las raras ocasiones en que conseguía hablar con Ella parecía ser porque estaba mal, como si echara de menos lo nuestro...
Creo que fue cuando volví a hacer noches. Hace ya un año y medio o así. Estaba con Noe, y todo parecía decir que iba a durar para siempre. No me producía ese vuelco al coraazón cada vez que la miraba a los ojos, como me pasaba con Ella, pero era muy cómodo. Me permitía, por la noche y cuando la oscuridad hace pensar en ideas descabelladas, imaginarme que Noe me dejaba y yo aprobaba la oposición y me iba a Otrora los mares a buscarla.
Intenté hablar con Ella un par de veces, pero parecía inútil. Había desaparecido desde aquél horrible día en que lo dejamos, y apenas contestaba a mis mensajes. Las raras ocasiones en que conseguía hablar con Ella parecía ser porque estaba mal, como si echara de menos lo nuestro...
Y entonces Noe me dejó, y mi imaginación voló libre.
Aparco el coche y miro el reloj. Aún es pronto y puedo ir dando un paseo tranquilamente. Acabo de escuchar la cancion y apago el motor.
Casi estoy llegando cuando mi móvil vibra.
Miro y mi corazón da un vuelco. Es Ella.
- Well, i just had a good, long cry wishing you and I never were apart.
No me lo puedo creer. Estoy parado en medio de la calle decidiendo qué demonios hacer. Lo siento, Cuarenta.
- I miss you too, babe. There´s no one like you
Lo siento, Noe
- Recuerdas el acuerdo de Ted y Robin de los 40 años?- Respondo
Espero un poco, guardo el movil en mi bolsillo y entro en el trabajo con una sonrisa de imbécil y con más esperanza y felicidad de la que he sentido en el último año.
No comments:
Post a Comment